Oriente Medio está sumido en un conflicto que se intensifica tras una serie de ataques lanzados por Estados Unidos e Israel contra Irán el 28 de febrero. A partir del 5 de marzo, la situación se ha expandido rápidamente, y Irán tomó represalias atacando a Israel, los activos estadounidenses y la infraestructura crítica en múltiples naciones. El conflicto está perturbando las cadenas de suministro globales y planteando serias dudas sobre la estabilidad regional.
Los ataques iniciales y la escalada
La ofensiva inicial estadounidense-israelí dirigida contra objetivos iraníes ha desencadenado una reacción en cadena de ataques y contraataques. La administración Trump, si bien ofrece distintos cronogramas para la operación (que van de cuatro a ocho semanas o más), ha justificado la acción militar con afirmaciones amplias que van desde amenazas nucleares hasta acusaciones infundadas de interferencia iraní en las elecciones estadounidenses. A pesar de estas justificaciones, el Congreso no ha declarado formalmente la guerra.
La consecuencia inmediata ha sido una perturbación generalizada: las rutas marítimas a través del Estrecho de Ormuz se han detenido, los mercados energéticos están en crisis y la infraestructura civil está bajo amenaza directa. El conflicto ya no está contenido y sus efectos en cadena se sienten en toda la región y más allá.
Países bajo ataque directo
Las siguientes naciones han experimentado ataques militares directos o perturbaciones significativas como resultado del conflicto:
- Irán: Los medios estatales iraníes informan de más de 1.000 muertes desde el comienzo de los ataques, con escuelas y hospitales afectados. Israel afirma haber lanzado más de 5.000 municiones al territorio iraní.
- Israel: Los ataques de represalia de Irán han provocado al menos 11 muertes y daños a más de 40 edificios en Tel Aviv.
- Azerbaiyán: Los ataques con drones procedentes de Irán dañaron un aeropuerto e hirieron a civiles. Azerbaiyán ha prometido medidas de represalia.
- Bahréin: Ataques con misiles y drones han tenido como objetivo una base naval de EE. UU., y un ataque ocurrió cerca de un centro de datos de Amazon, que los medios iraníes afirman que fue intencional debido al apoyo de la compañía a las operaciones militares de EE. UU.
- Chipre: Una base aérea británica fue alcanzada por un dron, causando daños limitados. El Reino Unido, Grecia y Francia han brindado apoyo defensivo.
- Irak: Las bases militares estadounidenses cercanas a Erbil han sido blanco de ataques iraníes en repetidas ocasiones.
- Jordania: Las fuerzas jordanas han interceptado docenas de misiles, y grupos militantes respaldados por Irán se atribuyen la responsabilidad de algunos ataques. La embajada de Estados Unidos evacuó temporalmente a su personal.
- Kuwait: Los ataques con misiles y drones iraníes han provocado el derribo accidental de tres aviones de combate estadounidenses por parte de las defensas aéreas kuwaitíes.
- Líbano: Israel atacó el sur del Líbano después de que Hezbollah lanzara cohetes y drones. Desde entonces, el Líbano ha prohibido las actividades militares de Hezbollah.
- Omán: Los puertos comerciales, incluido Duqm, han sido afectados por ataques con drones, y al menos un petrolero fue atacado cerca del Estrecho de Ormuz.
- Qatar: QatarEnergy detuvo la producción de gas natural licuado luego de un ataque a sus instalaciones, y luego suspendió productos adicionales, incluidos urea, polímeros, metanol y aluminio.
- Arabia Saudita: La embajada de Estados Unidos en Riad resultó dañada en un ataque y una refinería de Saudi Aramco fue atacada por un dron.
- Siria: La infraestructura civil ha sido atacada en Siria, según funcionarios de la ONU.
- Turquía: La OTAN interceptó municiones balísticas lanzadas desde Irán y sus fragmentos cayeron en territorio turco. Irán niega haber lanzado misiles hacia Turquía.
- Emiratos Árabes Unidos: Cientos de ataques con drones y misiles han sido interceptados, pero los escombros han dañado áreas en Dubai, incluidos el Burj Al Arab y Palm Jumeirah. Las instalaciones de Amazon Web Services también se vieron afectadas directamente, lo que provocó interrupciones.
Evacuaciones e inestabilidad creciente
El Departamento de Estado de Estados Unidos ha instado a los estadounidenses a abandonar Medio Oriente debido a “graves riesgos de seguridad”, y el ejército estadounidense ha ofrecido asientos en aviones de transporte para las evacuaciones.
La actual escalada pone de relieve una peligrosa tendencia de intensificación del conflicto en la región, sin un final claro a la vista. La participación de múltiples naciones, los ataques contra infraestructura crítica y la falta de autorización del Congreso plantean preguntas fundamentales sobre el futuro de la estabilidad regional y el potencial de una mayor expansión.






























