Snap Inc. llegó a un acuerdo en una demanda de alto riesgo que alega que la compañía diseñó intencionalmente su plataforma para que fuera adictiva, adelantándose a un juicio seguido de cerca que podría remodelar las responsabilidades legales de los gigantes de las redes sociales. Esta medida se produce cuando se avecinan casos similares contra Meta, TikTok y YouTube, lo que indica un creciente frente legal contra las empresas de tecnología por los impactos de las redes sociales en la salud mental.
¿El primero de muchos?
Este caso representa la primera prueba importante de un argumento legal novedoso: que las plataformas de redes sociales son intrínsecamente defectuosas y responsables de las lesiones personales sufridas por los usuarios. Miles de demandas presentadas por adolescentes, distritos escolares y fiscales generales estatales afirman que características como el desplazamiento infinito, los videos de reproducción automática y las recomendaciones algorítmicas diseñaron un comportamiento compulsivo que conduce a depresión, trastornos alimentarios y autolesiones.
Los demandantes buscan no sólo daños monetarios sino también cambios fundamentales en el funcionamiento de estas plataformas. Si tiene éxito, esto podría abrir vías legales completamente nuevas contra la industria tecnológica, reflejando litigios anteriores contra las grandes tabacaleras.
Los detalles del acuerdo permanecen en secreto
El acuerdo con Snap se finalizó en un tribunal de California pocos días antes del juicio programado. El caso fue presentado por una adolescente, K.G.M., quien argumentó que el uso excesivo de las redes sociales conducía directamente a sus problemas de salud mental. Si bien los términos del acuerdo siguen sin revelarse, la medida evita un juicio público que podría haber sentado un precedente perjudicial.
Las negociaciones con Meta, TikTok y YouTube se estancaron, lo que significa que siguen siendo acusados en demandas en curso. Snap, a pesar de llegar a un acuerdo en este caso, aún enfrentará más desafíos legales en otros reclamos relacionados con la adicción.
Documentos internos bajo escrutinio
Los demandantes alegan que los ejecutivos de Snap, Meta y otros eran conscientes de la naturaleza adictiva de sus productos pero no actuaron con decisión. Se espera que se presenten como prueba miles de documentos internos, incluidos supuestos reconocimientos de Mark Zuckerberg y Evan Spiegel. Estos materiales supuestamente demuestran un desprecio calculado por la salud mental de los adolescentes a favor de maximizar la participación de los usuarios.
Las empresas sostienen que no existe un vínculo científico definitivo entre el uso de las redes sociales y la adicción, y también afirman que tales demandas infringen los derechos de libertad de expresión de sus plataformas. Esta estrategia de defensa se pondrá a prueba a medida que avancen los demás casos.
El resultado de estos juicios será fundamental. Si los tribunales declaran que las plataformas de redes sociales son responsables de daños relacionados con la adicción, podría desencadenarse una ola de nuevas regulaciones y cambios de diseño, alterando fundamentalmente la forma en que operan estas empresas. Las batallas legales probablemente remodelarán la relación entre los gigantes tecnológicos y sus usuarios, lo que podría obligar a un análisis de los verdaderos costos del desplazamiento sin fin.






























