Comienzan los juicios por adicción a las redes sociales: los gigantes tecnológicos enfrentan un desafío legal

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Esta semana marca el inicio de batallas legales de alto riesgo contra Meta, Snap, TikTok y YouTube. ¿El reclamo central? Estas plataformas son intencionalmente adictivas y han causado daño a los usuarios jóvenes. Los casos, comenzando con la selección del jurado en Los Ángeles, representan una estrategia legal novedosa: tratar las características de las redes sociales como productos defectuosos que causan lesiones personales.

El argumento del diseño adictivo

Los demandantes argumentan que las empresas de redes sociales diseñaron sus aplicaciones para maximizar la participación a toda costa, de manera muy similar a lo que supuestamente hizo la industria tabacalera con los cigarrillos. Las demandas señalan características específicas como deliberadamente adictivas:

  • Desplazamiento infinito: mantiene a los usuarios consumiendo contenido pasivamente sin puntos de parada naturales.
  • Recomendaciones algorítmicas: Ofrezca contenido cada vez más atractivo, atrapando a los usuarios en bucles personalizados.
  • Notificaciones push: Activa la comprobación compulsiva y la gratificación inmediata.
  • Reproducción automática de vídeos: Elimina fricciones, asegurando un consumo continuo.

La adicción resultante, sostienen los demandantes, ha provocado un aumento de problemas de salud mental como depresión, ansiedad, trastornos alimentarios e incluso autolesiones, incluido el suicidio. La comparación con los casos de las grandes tabacaleras es directa: ambas industrias supuestamente priorizaron las ganancias sobre el bienestar de los usuarios, ocultando daños conocidos.

Por qué esto es importante: una posible avalancha legal

Si gana incluso un demandante, podría desencadenarse una avalancha de demandas similares de miles de personas, distritos escolares y fiscales generales estatales. El precedente legal podría obligar a las empresas de redes sociales a cambiar fundamentalmente la forma en que diseñan sus plataformas. No se trata sólo de daños; se trata de responsabilizar a los gigantes tecnológicos por el costo psicológico de sus productos.

Los juicios probarán si los tribunales reconocen la “adicción intencional” como un reclamo legal legítimo. De ser así, la industria tecnológica podría enfrentar una ola de demandas que remodelen su modelo de negocios y su panorama regulatorio.

El resultado de estos ensayos sentará un precedente crítico sobre cómo regulamos las tecnologías adictivas. La pregunta es si las empresas de redes sociales serán responsables del daño que sus productos causan a los usuarios.