Ninguna empresa informa despidos provocados por la IA en Nueva York a pesar de su adopción generalizada

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A pesar de la adopción generalizada de la inteligencia artificial (IA) en las operaciones comerciales, ninguna empresa que opere en el estado de Nueva York ha informado que la IA es una causa directa de despidos en presentaciones obligatorias ante el Departamento de Trabajo. Este hallazgo, de una revisión de más de 750 avisos de despido que afectan a casi 28,300 trabajadores desde marzo, subraya una desconexión entre las narrativas públicas y las reducciones documentadas de la fuerza laboral.

El mandato de Nueva York y el silencio corporativo

El año pasado, la gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, ordenó que las empresas con 50 o más empleados revelaran si la innovación tecnológica o la automatización (incluida la inteligencia artificial) contribuyeron a los despidos masivos. El objetivo era simple: obtener claridad sobre el impacto de la IA en el empleo en el mundo real. Sin embargo, a partir de enero, ningún empleador seleccionó esta opción en las presentaciones WARN (Notificación de ajuste y reentrenamiento del trabajador).

Esto no quiere decir que las empresas no estén utilizando la IA para optimizar las operaciones. Grandes corporaciones como Amazon, Goldman Sachs y Morgan Stanley han discutido abiertamente las ganancias de productividad derivadas de la IA. Pero pocos están dispuestos a vincular explícitamente los recortes de empleos con la automatización, tal vez debido a preocupaciones sobre la reputación o la dificultad de aislar el impacto de la IA de factores económicos más amplios.

Por qué esto es importante: la brecha de datos

La falta de transparencia crea una importante brecha de datos. Los economistas luchan por identificar la influencia de la IA en los despidos porque las empresas se reorganizan lentamente y a menudo atribuyen los recortes a una vaga “reestructuración económica”. La iniciativa de Nueva York tenía como objetivo solucionar este problema, pero los resultados sugieren que los empleadores pueden estar evitando la pregunta.

Esta vacilación plantea preguntas críticas: ¿Están las empresas ocultando intencionalmente el papel de la IA? ¿O los factores tradicionales, como las crisis económicas, siguen siendo los principales impulsores de los despidos? La verdad probablemente se encuentre en algún punto intermedio.

Más allá de Nueva York: una tendencia nacional

A nivel nacional, más de 55.000 empresas estadounidenses atribuyeron recortes de empleos a la adopción de la IA el año pasado, según Challenger, Gray & Christmas. Sin embargo, esta cifra proviene de declaraciones públicas, no de presentaciones legalmente obligatorias como las de Nueva York. La discrepancia sugiere que las empresas pueden ser más comunicativas en las divulgaciones voluntarias que en los informes formales.

Responsabilidad y regulación futura

El Departamento de Trabajo de Nueva York verifica las presentaciones WARN y las empresas enfrentan multas por incumplimiento. La administración del gobernador Hochul enfatiza la necesidad de informar honestamente para apoyar a los trabajadores desplazados. Sin embargo, algunos expertos abogan por normas más estrictas.

La AFL-CIO del estado de Nueva York apoya una mayor responsabilidad de los empleadores, mientras que los legisladores estatales están considerando proyectos de ley que requerirían que las empresas informen anualmente los impactos laborales relacionados con la IA. Una propuesta incluso sugiere retener subvenciones estatales y exenciones fiscales a las empresas que no cumplan.

El panorama general: evolución de las habilidades

La economista laboral Erica Groshen sostiene que el enfoque debería pasar de culpar a la IA a preparar a los trabajadores para el futuro del trabajo. “Francamente, ¿realmente nos importa si alguien es desplazado por la IA, o simplemente por el mercado competitivo normal?” ella pregunta. La clave es proporcionar a los trabajadores las habilidades necesarias para la transición a nuevos roles, no solo rastrear las pérdidas de empleos.

En conclusión: Si bien la IA sin duda está remodelando el mercado laboral, las empresas siguen siendo reacias a reconocer su impacto directo en los despidos en presentaciones legalmente vinculantes. El experimento de Nueva York destaca los desafíos de cuantificar la influencia de la IA y subraya la necesidad de políticas proactivas que se centren en la adaptación de la fuerza laboral en lugar de simplemente rastrear el desplazamiento de empleos.