Un giro postal es básicamente una orden dada al emisor para que pague una cantidad específica a una persona específica cuando así lo solicite.
Ofrecen una forma segura, rápida y cómoda de transferir pequeñas cantidades de efectivo. No es necesario llevar billetes separados. No tiene que depender de cheques personales que puedan rebotar.
El sistema es sencillo. Los compradores compran pedidos de instituciones calificadas. Estos emisores incluyen gobiernos soberanos, generalmente a través de autoridades postales. También incluye bancos y otras instituciones financieras.
El comprador paga el valor nominal del pedido y los posibles gastos de servicio.
¿Por qué funciona esto?
Esto se debe a que el emisor, sin duda, tiene la capacidad de cambiar el giro postal por efectivo si es necesario. Esta garantía ha hecho que este método de pago sea ampliamente aceptado.
¿Quién los emite?
Estos dispositivos están disponibles en una variedad de fuentes. Los servicios postales son una opción común. Los bancos también los proporcionan.
Sin embargo, existe una gran empresa no bancaria.
American Express comenzó a emitir giros postales en 1882 y sigue siendo el mayor emisor no bancario hasta el día de hoy.
Sus giros postales se utilizan en todo el mundo. Este reconocimiento global es poco común entre las instituciones no financieras. Ofrecen a viajeros y extranjeros una forma confiable de enviar dinero sin el riesgo de llevar consigo grandes cantidades de efectivo.
La compensación
Hay un costo.
Paga la tarifa. Es un cargo por servicio agregado al monto nominal.
¿Vale la pena?
Para sumas pequeñas, suele ser así. Las tarifas suelen ser muy bajas. Alta seguridad. La comodidad es real.
Si necesita realizar un pago a alguien que no tiene una cuenta bancaria, puede utilizar una orden de pago. Si envía un pago por correo y desea un comprobante de compra, funciona.
Éste no es un plan para hacerse rico rápidamente. Esta no es una inversión de alto rendimiento. Es una herramienta.
Una herramienta sencilla.
Pero en el mundo de las billeteras digitales y las transferencias instantáneas de dinero, esta simplicidad tiene un valor único.
Algunas personas todavía prefieren el rastro físico en papel. Confían en la garantía del emisor en lugar de en un libro de contabilidad digital.
American Express ha mantenido esta confianza durante más de 140 años.
La mecánica no ha cambiado mucho.
Paga la tarifa. Recibe el pedido. Envíalo. El receptor lo convierte en dinero.
Es lento en comparación con una transferencia bancaria. Es más lento que un pago de Venmo.
Pero es seguro.
Y, a veces, la seguridad es la única métrica que importa.






















