Los detalles de los últimos años de Steve Jobs no son sólo una biografía. Son un estudio de caso de cómo incluso las figuras más poderosas pueden ser derribadas por una enfermedad rara y específica. La narración comienza con un diagnóstico que muchos encuentran impactante dada su edad y su personalidad pública.
En 2003, a Jobs le diagnosticaron una forma rara de cáncer de páncreas. Este no era el tipo común. A menudo se le llama cáncer de páncreas neuroendocrino. La naturaleza de lento crecimiento de este tumor es lo que permitió a Jobs sobrevivir durante años. Los médicos podrían extirpar quirúrgicamente la masa.
Al año siguiente, anunció que se había sometido a una cirugía para extirpar el tumor. Regresó al trabajo. Mantuvo la enfermedad en silencio.
Este secreto se convirtió en un patrón. Cuando su salud comenzó a deteriorarse nuevamente, no compartió los detalles hasta que fueron graves. En 2009, Jobs recibió un trasplante de hígado. El procedimiento se realizó en un centro médico de Tennessee. Este fue un resultado directo del regreso o propagación del cáncer. El trasplante fue lo suficientemente exitoso como para que pudiera retomar sus funciones en Apple, aunque tomó una licencia.
El final llegó en 2011. En agosto dimitió como director general de Apple. Tim Cook se hizo cargo. Dos meses después, a los 56 años, murió por complicaciones de un cáncer de páncreas.
Por qué el diagnóstico fue poco común
La mayoría de la gente asocia el cáncer de páncreas con una progresión rápida y fatal. El tipo que tenía Jobs es diferente. Es un tumor neuroendocrino. Se forma en las células productoras de hormonas del páncreas. Estos tumores tienden a crecer más lentamente que los adenocarcinomas más comunes.
Esta distinción importa. Explica cómo Jobs pudo someterse a una cirugía en 2004. También explica por qué vivió hasta 2011. El tumor estuvo presente durante años. Fue manejado. Finalmente regresó.
La cronología del declive
La secuencia de los acontecimientos es clara. No hay ambigüedad en las fechas.
- 2003: Diagnóstico de cáncer de páncreas poco común.
- 2004: Cirugía para extirpar el tumor.
- 2009: Trasplante de hígado por progresión de la enfermedad.
- Agosto de 2011: Dimisión como CEO de Apple.
- Octubre de 2011: Muerte a los 56 años.
El costo del secreto
Jobs mantuvo en privado sus problemas de salud. No reveló el trasplante de hígado hasta finales de 2009. No explicó su ausencia de Apple hasta finales de 2010. Renunció en agosto de 2011. Murió en octubre de 2011.
Esta transparencia, o la falta de ella, afectó a la empresa. Apple se quedó sin un líder claro durante un período crítico. La junta tuvo que prepararse para su ausencia. Tenían que identificar un sucesor. Eligieron a Tim Cook.
Cook no era la elección obvia. No era tan público como Jobs. No era un comercializador visionario. Era un experto en operaciones. La junta directiva sabía que la empresa necesitaba estabilidad. Jobs también lo sabía. Le dijo a Cook que era la persona adecuada.
La realidad médica
El cáncer de páncreas es peligroso. El tipo neuroendocrino es menos agresivo. Sigue siendo grave. Empleos






















